La llorona vs. Kong.

Esta carta, firmada por el inspector de biogenética de Impresoras Riviera INC., el agente Von Kong, me llegó un día de primavera de 2017. Querido Adrián, Estuve repasando la cinta que nombraste. La proyecté en mi oficina durante una tarde lluviosa. El futuro no es así. Acá hay mucho verde, ya te lo dije, parece […]

Lanzamiento novela digital Seré nada. Formatos para lectores de libros electrónicos. Digital book. Libros gratis en epub y mobi.

La edición digital para libro electrónico (formato .EPUB) de Seré nada ya está disponible para que la lean de manera gratuita. Pueden leerla en cualquier lector digital, con el software adecuado (Sumatra, FBReader, Adobe Digital Editions, por ejemplo) o en lectores de libros electrónicos como Kobo, Kindle, Noblex, etc. El link gratis a Google Drive […]

Edición digital de cuentos de terror y ciencia ficción del blog. Link para lectores de libros electrónicos (EPUB)

Este libro de cuentos de Adrián Gastón Fares está fomentado por el terror, la ciencia ficción y lo extraño. Explora los dos lados de la moneda de los vínculos familiares y amorosos desde la literatura fantástica. Estos relatos han sido ponderados como escalofriantes, diabólicos, surrealistas, pánicos, siniestros, espeluznantes. Los neófitos encontrarán nuevas experiencias para exorcizar sus miedos más profundos, para arrumarlos; también, disfrutarlos. Los seres y las tramas que pueblan este libro viven en las aguas profundas de un terror todavía más hondo, ese que tiene que ver con lo que somos, con lo que hemos sido y lo que podríamos llegar a ser. Lo cotidiano visto a través de una nueva lente perturbadora, futuros sospechados y sentidos, tramas policiales, el desamor, supersticiones rurales, familias peligrosas, edificios abandonados, fantasmas, nuevos monstruos, todo esto y más puede encontrarse en estos cuentos poblados de imágenes únicas y sorprendentes.

Seré nada. 46. Nueva novela.

46. Entre tanto alboroto, no todos los del colegio escaparon a sus casas. Algunos decidieron que lo mejor que podían hacer era ofrendarse a esos dioses que recién habían descubierto. Particularmente, los que habían sido lastimados por ellos. Gema y Lungo ya se habían saciado. Atrás quedó el hambre y la bronca. Se sentían fuertes […]

Seré nada. 44. Nueva novela.

44. Ersatz y Silvina sostenían una gruesa manguera anaranjada. Recorrieron el lugar con la vista. Caminaron arrastrándola hacia el escenario y apuntaron hacia arriba. El público pensó que eran bomberos y que debajo del escenario había ocurrido un incendio, así que los dejaron pasar. Además, el hedor que acompañaba a esos dos era insoportable. —Por […]

Seré nada. Capítulo 43. Nueva novela.

43. Entre tanto alboroto, los reunidos ante el palco no escucharon los gruñidos y gemidos, ni otros ruidos que estaban contenidos en el semicírculo inferior del escenario. La puertita de entrada al foso estaba debajo de una de las escaleras laterales del escenario. Dentro del foso, otra puerta, que accionaba una escalera plegable, daba detrás […]

Seré nada / Serenade. 27. Nueva novela.

27. Por los agujeros de la lona negra que cubría la ventana de la habitación se colaba la luz del amanecer, generando sombras redondas y puntiagudas. El interior estaba repleto de raídos peluches. Osos panda, muñecas, jirafas, leones, con las colas hacia arriba, ladeados, con las cabezas sobresalientes, todos formaban un montículo que llenaba el […]

Seré nada / Serenade. 19. Nueva novela.

19. Cuando bajó Silvina, el metalero estaba dormido. Silvina aprovechó para quitarle el celular. Seguida por los otros dos se detuvo en la oscuridad del pasillo que daba a los dormitorios. Los tres inclinaron las cabezas para mirar la pantalla. El celular no estaba bloqueado. Roger tenía instalada tres aplicaciones. Una de ellas era el […]

Seré nada / Serenade. 17. Nueva novela.

17. Silvina, impaciente, decidió subir a la terraza para encontrar a la estatua de Gema cerca del tanque. Caminó hasta sobrepasarla, subió los peldaños del cuarto hasta lograr asomar la cabeza en la plataforma del tanque y miró la espalda rígida de Gema. Cerca de los pies descalzos de la mujer estaba su celular. Silvina […]