Cuento para un guerrero muerto en otro.

La doncella vive en la torre. Cada tanto recibe a sus amigas y amigos. Sólo a algunos de estos últimos deja peinar su larga cabellera. El príncipe cabalga hacia la torre. A través de la ventana, ve cómo uno de…

Un posible fin del mundo

Fui al colegio como en los demás días, cansado y todavía medio dormido, y en la puerta encontré a los policías. Uno tenía un mate, otros dos compartían un cigarrillo. Cerca, Bernardo, el profesor de medios audiovisuales hablaba con la…

Recreando el cuento de terror

Los padres de Glande se fueron unos días a la costa y en la casa había quedado su abuela materna, quien le estaba contando que los golpes a la puerta, por los que antes tuvieron que cortar la conversación, eran…

El futuro cantado

Hace tiempo recibí un mensaje escrito con signos extraños proveniente de una comunidad del Amazonas. Nunca lo pude descifrar. Venía envuelto en una fina tela de color malva. A veces la huelo. El olor me guía. La carta estaba bastante…

La más buena. Cuento.

Son muchas las conversaciones que oigo. La mayoría no las escucho porque el ruido de la música está alto y significa un esfuerzo para mí concentrarme en una en particular. En general estoy cruzado de brazos y miro el culo…

Kong 25.

Querido Adrián Entiendo tu preocupación por tu tía, tu abuelo, que hayas eliminado lo escrito incluso por temor al pasado y sus formas, pero no hay manera de arreglar ciertas cosas ni con una máquina del tiempo, que dicho sea…

Los tendederos. Cuento.

Quizás ya lo leyeron, quizá no. Como un editor, quería dejar alineados estos tres cuentos que, con Las hermanas, tienen cierto hilo trenzado entre si. Aquí va Los tendederos. Adrian G. Fares. Los tendederos. Las luces de la casa se…

Delcy y Nancy.

¿Alguna vez leyeron sobre la princesa Caraboo? ¿Les suena el nombre Mary Baker? Ella era una inglesa que decía ser la princesa, raptada por piratas en el lejano oriente. No soy la princesa, ni Mary; me llaman Delcy, vivo en…

Polvo de estrellas, polvo de falanges. El joven pálido.

Hálito vital, qué maravilla. De una bikini se lanza en picada Y sube con el viento. Se clava en el oído el sagaz Cupido De espaldas al mar Charlando De una mirada se desprende Y tu estomago se convierte En…

El vendedor de tiempo

Hasta sacar turno fue difícil. Tuve que armarme de paciencia para aguantar hasta ese día y de tesón para sentarme en una silla frente a su mesa en el bar. Había que traspasar a un grupo de sindicalistas que estaban…

Kong 14. Taiko.

Querido Von Kong. Aquí retumban los tambores. Hay marchas todos los días. En el resto del mundo la gente se inmola por venganza y matan a inocentes. Matan a otros que nada saben de la historia en nombre de la…

El cuento original

No fue fácil encontrarla. Días que se convertían en noches cotejando mapas, leyendo sitios de Internet, rebuscando para dar con las claves de un cuento infantil, de esos que sólo cuentan los padres cuando desean asustar a su prole, o…

La próxima. Cuento.

Las sombras de un atardecer opaco, ceniza, se cierran frente a él mientras encara otra vez la fortaleza donde termina el camino amarillento. Está el vendedor de mates, al que se acerca para preguntarle dónde está y porqué. Cuidador de…

Los dominantes: Lady.

Cuando la ciudad se despertó con la niebla alta y el horizonte bajo, cuando la luna se tiñó de naranja por una semana, y otros rayos que no eran del sol alcanzaron la tierra, ellos surgieron. En ese verano yo…

Deslizate en el fuego. Cuento.

Parecía un decorado. El receptáculo blanco, con forma de molusco, que contenía a su antepasado, con trazos grises en los contornos, podía ser un dibujo en la pared. Pero no, era macizo y real. Dentro de ese hangar, en ese…

Kong. El comienzo.

Estimado Adrián: Vuelvo a escribirte desde el año 2084. A ver si esta vez te hacés cargo y me respondés. Tené en cuenta que mandarte un mensaje me sale un cuarto de mi sueldo más o menos, entre el tiempo…

El sabañón (Capítulo X)

En el castillo de madera Nos perdemos en cadena: Avanzamos de la mano Por un camino trillado Y ante las terribles bellezas Que destrenzan sus cabellos Destrenzamos nuestras manos; “Si te he visto no me acuerdo”, Nos saludamos... El sabañón…

La piel del agua. Crónica de viaje.

En una de las vacaciones de verano, cuando trabajaba en una Obra Social, estaba solo, demasiado, y no sabía qué hacer con ese tiempo que me obligaban a tomarme en el trabajo, así que dos o tres días antes de…

No es humo. Cuento.

Hubo un tiempo en que mirábamos la forma de las nubes y un día no pudimos entender cómo lo hacíamos. Eran nubes. Y sabemos que las nubes tienen muchas formas. Buscamos las palabras adecuadas para nombrarlas. Pero son nubes, deshilachadas,…

Nuestros. Cuento.

Despuntaba el atardecer sobre las antenas de las terrazas esa tarde agobiante de verano en una ciudad pueblo de Buenos Aires y Beatriz le pegó un grito a Josefa. Que tuviera cuidado porque un día lo iba a pisar al…

Los adultos no piden ayuda. Cuento.

Estaba muy pesado en la ciudad. Juan Roberto eligió sentarse en el medio de los últimos asientos del colectivo para que los rayos del sol no le dieran de lleno. Además le gustaba ese lugar. Se sentía guarecido. Tenía veintitantos,…

Sin tacto.

    Algunos dicen que no se puede cambiar, que hay cosas que nunca van a pasar, pero las cosas que auguran que nunca van a pasar pasan seguido y los que decían eso no saben ya qué decir.  …

Puntos negros

El panóptico se elevaba en las afueras de un barrio de Buenos Aires. Por mucho tiempo había tenido fama de ser un lugar oscuro. Cuando digo oscuro me refiero a que los que se aventuraban en sus pasillos reportaban orbes…

Kong y los minicaballos

  Adrián, otra vez desde Futurlandia. Los equinos pacen en el verde como si fuera una pradera interminable. Está bueno verlos resoplar separados en bandos por el rayo de sol tenue que entra por mi ventana. Parece que se viene…

Kong 23. Una propuesta para Von Kong

PH: A. G. F. Estimado Kong, No te puedo creer lo del gorila y el tipo de cara larga. Y Taka con ellos, encima. Tus aventuras no tienen punto en común con las mías. Aunque mis aventuras creativas son gestas…