Intransparente. Primera Parte. Capítulo 5.

5. Pero bueno, ahora debería contarles otra cosa, lo que me andaba pasando a mí por esa época. Elortis trató de sonsacarme algo, pero sólo recibió noticias de mi desencanto hacia la pareja que me había traído al mundo. Tantos cuidados de mamá y  charlas sobre la vida con papá. Y mojate los dedos en …

Intransparente. Primera Parte. Capítulo 4.

4. Más o menos por esos días, cuando me enteré de lo de mi ex y creí ver a Elortis, apareció en los diarios el artículo que salvaría la reputación de su padre. Alguien había mandado a los principales medios una carta manuscrita firmada por el mismo Baldomero Ortiz, cuyo contenido era una crítica severa …

Intransparente. Primera Parte. Capítulo 3.

3. Durante la convalecencia que siguió a la operación, no dejé de pensar en Elortis, mi querido amigo virtual, y lo que fuera que estuviera haciendo en esos momentos. Le comenté al pasar que necesitaba dadores de sangre. Se presentó al día siguiente, aunque no lo aceptaron. Dijo que porque había dicho la verdad en …

Intransparente. Primera Parte. Capítulo 2.

2. En aquellos días, Elortis se dedicaba a esconderse de los periodistas que lo esperaban afuera de su edificio. Los despistaba con un bigote que su padre había comprado en una tienda de bromas (extrañado, recuerda que en una época Baldomero aparecía con ese tipo de cosas; narices falsas, antifaces o colmillos). Sin embargo, una …

Intransparente. Primera Parte. Capítulo 1.

PRIMERA PARTE  1. El día que lo conocí hacía casi dos meses que me había peleado con mi novio y no estaba de buen humor. Una vez que nos presentamos, de dónde sos, qué estudias, y después de avisar que me triplicaba en edad, y también en mal humor ese día, me confesó que, a …

Suerte al zombi. Índice. Novela completa.

Me informan que hoy hace trece años que publiqué en WordPress por vez primera. Entonces, qué día mejor para compartir el índice de Suerte al Zombi, la primera novela que escribí en cuadernos y reescribí aquí hasta hace unos días. Ya se terminó. Es una novela de terror, en cierta forma lo es, es de …

Suerte al zombi. 47. Fin.

47. FIN. En una ruta desierta dos jóvenes estaban haciendo dedo. La bola que era el sol se veía nítida sobre sus cabezas, aprisionada en el azul. La temperatura era elevada, la mayor de todo aquel largo verano. Mejor dicho, sólo uno de ellos estaba haciendo dedo, levantando su pulgar, mientras el otro fingía que …

Suerte al zombi. 46. La calavera rodante.

46. LA CALAVERA RODANTE. Luego de un tiempo, la gente de Mundo Viejo la descubrió. Y empezaron a hablar de ella. Algunos decían que traería suerte a aquel pueblo olvidado. Entre estas personas se encontraba Fanny, la anciana que vivía cerca del cementerio. Otros pensaban que aquella calavera pronosticaba el fin del lugar y que …

Suerte al zombi. 45. Eduardo y la calavera.

45. EDUARDO Y LA CALAVERA. Después de meter los retazos del saco de Luis que habían quedado por el piso, López levantó la pesada bolsa y empezó a caminar. Garrafa se acercó y agarró una punta, para ayudar a su amigo. Mientras llevaban los restos de Luis Marte, los dos hombres iban hablando y riendo. …

Suerte al zombi. 44. El libro.

44. EL LIBRO Cristóforo escribió sobre Luis Marte[1]: Había empezado la contienda un dios —pueden ustedes agregarle mayúscula si quieren— loco, senil y depravado, al haberlo despertado de la muerte con el objeto de que un alma humana pudiera habitar un cuerpo en descomposición, experimentando el fin de su obra maestra. No sólo la creación …

Suerte al zombi. 43. Y la cabeza giró en el aire.

43. Y LA CABEZA GIRÓ EN EL AIRE.   Y la cabeza de Luis giró en el aire. SUELO, SEPULCROS, CIELO, SEPULCROS, SUELO, SEPULCROS, CIELO. En ese momento, mientras su cabeza daba vueltas, Luis vio al daimon subido a un mausoleo, sentado en el techo. Le sonreía. ¿Por qué de esa manera? La respuesta no …

Suerte al zombi. 42. Atajala.

42. ¡ATAJALA! El sol convirtió aquella noche fresca en una mañana calurosa. Luego de lavarse las manos y mojarse la cara, Garrafa caminó hacia López. Su amigo ya se había aseado y se encontraba mirando el montículo con fascinación. Lo contemplaron callados juntos por unos segundos. Levantaron los restos de Luis. Los metieron en una …

Suerte al zombi. 41. El montículo prominente.

41. EL MONTÍCULO PROMINENTE. La linterna que arrojó Garrafa terminó a ocho metros de distancia de la escena principal y enfocaba caprichosamente hacia los dos hombres que descargaban sus palas contra el cuerpo. En la pared del mausoleo que estaba detrás del banco de piedra, las sombras de dos hombres copiaban los movimientos de bajar …

Suerte al zombi. 40. La verdadera fiesta.

40. LA VERDADERA FIESTA La poderosa luz era propiedad de los ojos de los dos sepultureros, que no veían ante sí más que la oportunidad de terminar un día aburrido con una anécdota nueva, vaciar su furia contenida por mucho tiempo y tener una nueva razón para emborracharse de por vida. No caminaban ni hablaban …

Suerte al zombi. 39. Garrafa y López versus Luis Marte.

39. GARRAFA Y LÓPEZ VS. LUIS MARTE López se acercó aún más al joven y advirtió que seguía moviéndose. El palazo le había partido el cuello y la cabeza colgaba de los hombros; sin embargo, el joven seguía abrazando a la muerta. Incluso los disparos de Garrafa no parecían haberle molestado. Garrafa apretó el gatillo …

Suerte al zombi. 38. El mundo dando vueltas.

38. EL MUNDO DANDO VUELTAS El primer disparo le dio en el hombro a Luis. Siguió abrazando a Fernanda. El segundo penetró por su cuello y lo traspasó para dar contra la pared de un mausoleo. Agradeció no sentir el dolor. Se dispuso a seguir abrazando a Fernanda, protegiendo a su cuerpo de las balas. …

Suerte al zombi. 37. El Deformado.

37. El Deformado. La luz de la linterna ametrallaba la imponente cara de Luis. Sus desencajadas facciones desafiando al círculo de luz amarillenta. Lo que Garrafa y López vieron fue una cara que era mitad calavera. Pensaron que estaban delante de una abominación, un aborto de la naturaleza, pero entendieron que gente como esa existía, …

Suerte al zombi. 36. Luis y Fernanda.

36. LUIS Y FERNANDA. Cuando la noche ya había tomado posesión del cementerio y sólo creaba sombras la impresionante luna llena, Luis Marte se decidió a trepar la cúspide del panteón más antiguo del cementerio: el de la familia Goya. Allí habían dejado los restos de la joven de la cual él se había enamorado. …

Suerte al zombi. 35. Fernanda Goya.

35. Fernanda Goya. Las puertas del cementerio de Mundo Viejo se habían despegado hacia la mitad de la tarde, cuando el sol calentaba las tumbas dejando sedientos a los muertos. Un coche fúnebre estaba entrando lentamente con una caravana de acompañamiento. Al final de la caravana frenó una vieja camioneta. Luis vio como del vehículo …

Suerte al zombi. 34. Luis Marte.

34. LUIS MARTE. Algo importante le ocurrió aquella tarde. Porque el 26 de febrero de 1998 fue la fecha en que Luis Marte murió. Murió sería una forma de decirlo. Otra forma sería decir que lo mataron. Mientras se desperezaba en la cama, se preguntó cómo haría su abuela para organizarse con el dinero que …

Suerte al zombi. 33. Conversación.

33. CONVERSACIÓN. Las gárgolas parecían atentas a la intensa conversación que tenía lugar dentro de Luis Marte. Había recordado aquel día y ahora intentaba olvidarlo haciéndose otras preguntas. Luego recordó el otro, cuando había sido su turno. Sus ojos, totalmente blancos, parecieron querer brillar de furia. No parpadeaba, ya no era necesario fingir. Se sentía …

Suerte al zombi. 32. Nos vamos, Luis.

32. ¡NOS VAMOS, LUIS! Aquel sábado Luis estaba sentado en su habitación, pensando en como iba a encarar el trabajo de investigación que le había encargado el profesor más desalmado de la facultad. Tenía una hoja en blanco donde anotaba las ideas que se le ocurrían. Habían sido muy pocas las que habían acudido a …

Suerte al zombi. 31. En el cementerio de Mundo Viejo.

31. EN EL CEMENTERIO DE MUNDO VIEJO. Luis Marte supo que había llegado el momento de detenerse. Lo hizo ante las herrumbradas rejas y se dijo que no había tardado en encontrar el lugar más adecuado para su situación. El cementerio lo sedujo. Luis se acercó a las rejas y empujó. Se separaron lentamente, lanzando …

Suerte al zombi. 30. Párrafos muertos.

30. PÁRRAFOS MUERTOS. El cementerio se eleva penumbroso y frío. El valle de la muerte. El lugar donde se espantan las miradas furtivas de las pocas personas que se atreven a dejar el pueblo en los días tristes y oscuros como éste y, hundiéndose en el negro que lacera la piel a cada paso, caminan …

Suerte al zombi. 29. Carroñeros.

29. CARROÑEROS. Los auriculares hicieron un chasquido y las primeras notas de una guitarra penetraron en lo que quedaba de Luis Marte. Aquella mañana el sol brillaba tenuemente, escondido la mayor parte del tiempo detrás de una nube. Lo que sonaba era una vidala y la estación de radio del pueblo más cercano vació su …

Suerte al zombi. 28. Pueblo chico, casa grande.

Ilustración boceto de Sebastián Cabrol para Gualicho

28. Pueblo chico, casa grande.   La silueta se acercaba lentamente, llevando el cuerpo entre sus brazos. La mano de la joven colgaba y se mecía en el aire al compás de los destartalados pasos de Garrafa. La finca había ido creciendo delante de él en la última media hora, desde que había tomado el …

Suerte al zombi. 27. Atardecer.

Suerte al zombi. 27. Atardecer. Los tres zombis estaban parados cerca de la puerta de La Esquina del Sol. Apoyados sobre el paredón. Un nuevo atardecer se reflejaba en el horizonte de la transitada avenida. El sonido de la música enlatada dentro de aquel boliche repercutía hasta penetrar en las almas del trío. Luis tenía …

Suerte al zombi. 26. La chica que buscás.

26. La chica que buscás. El hombre enfiló el último tramo del viejo camino y se paró en frente de las oxidadas rejas del cementerio. El cielo presentaba una inmensa luna llena que producía intrigantes sombras alrededor de las lápidas que estaban cerca de la entrada. Miró hacia el cuartucho, que tenía las luces apagadas. …

Suerte al zombi. 25. Los muertos no fuman.

25. Los muertos no fuman. Estaban pálidos, muy pálidos. Olga tenía la frente cubierta con la gasa, que se le había pegado a la herida abierta. Algunas moscas revoloteaban alrededor de su cara. Ésta se conservaba bastante bien, ya que la descomposición parecía actuar lentamente en las primeras horas para ir acelerándose cuando el cuerpo …

Suerte al zombi. 24. Está bien.

24. ESTÁ BIEN.   —¡López! ¡¡Lóoopez!!...Vení, pelotudo. —¿Qué te duele, Garrafón? —Mirá. —Te la olvidaste abierta. —No. Entrá y mirá el cajón de la piba —... —Si sabés que siempre cierro todo. —...¡Uuh!, falta la mina. —¿Cuánto te pagó por ésta, hijo de puta? —¡¡Noo!!, ¡no!, Garrafón. Estás equivocado. Yo no tengo nada que ver. …

Suerte al zombi. 23. Florida-Plaza San Martín.

3. FLORIDA-PLAZA SAN MARTÍN   Caminó por la calle Florida. La peatonal estaba repleta de sonrientes peatones reunidos en torno a diferentes espectáculos; un tipo que pintaba con aerosoles lúgubres paisajes, una persona sin piernas que tocaba el saxo, una grácil estatua viviente que pestañeó y cambió de posición al entrever algunos rasgos del despechado …

Suerte al zombi. 22. Tártaro.

22. TÁRTARO La luz que refulgía en la salida de aquel pasadizo era muy fuerte pero se mantenía perfectamente fuera del lugar, sin difundirse en la penumbra. Tuvo que arreglárselas para evadir a una docena de deshilachadas y podridas raíces que en algunos tramos le impedían el paso. Luis se acordó de lo que contaban …

Suerte al zombi. 21. Tenemos trabajo hoy.

21. TENEMOS TRABAJO HOY   Las negras paredes y el cemento de la celda atormentaron a Garrafa durante un mes. Las rejas le demostraron que su vida había sido buena hasta ese momento. Se dijo que a pesar de no tener dinero, llevaba una vida interesante comparada con la de otros. Cuidar de un cementerio …

Suerte al zombi. 20. ¡Suerte al zombi!

20. ¡SUERTE AL ZOMBI! Luis Marte caminaba con su frente alta desafiando al anaranjado cielo, mezclando reminiscencias de canciones en su mente. El asfalto iba a estar muy caliente aquel día, pensó mientras inventaba una nueva canción de extraña melodía. El sol imprimía una aureola a los edificios mientras ascendía para colocarse en su cenit. …

Suerte al zombi. 18. Velados.

18. VELADOS   El caso del remisero y los dos chicos quedó cerrado para la policía. Luego de dos días, los padres de Olga y Chula pudieron velar a los supuestos restos de sus hijos, que habían recibido en ataúdes herméticamente cerrados. Uno contenía el cadáver del remisero —al que nadie había reclamado— y el …