Los cara cambiante.

Es poco sabido pero los escritores argentinos que escribieron los primeros relatos fantásticos en el siglo XIX se autocensuraron por el contexto de la época y dejaron las historias más frescas y jugosas en los hoteles donde se alojaban, en sus casas de campo, pensiones, etcétera. Tal es el caso de Juana Manuela Gorriti, quien …

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El vendedor de tiempo

Hasta sacar turno fue difícil. Tuve que armarme de paciencia para aguantar hasta ese día y de tesón para sentarme en una silla frente a su mesa en el bar. Había que traspasar a un grupo de sindicalistas que estaban buscando al manosanta para que les augurara el resultado de las elecciones del año próximo. …

El hombre sin cara. Cuento.

Un hombre sin rasgos faciales nació en el barrio de Once de Buenos Aires. Los médicos que lo extrajeron del cuerpo de su madre le advirtieron a ella que no tenía rasgos faciales, pero aclararon que gracias a Dios tenía todos los sentidos intactos. El niño había llorado y todo, luego de un minuto, ya …

El cuento original

No fue fácil encontrarla. Días que se convertían en noches cotejando mapas, leyendo sitios de Internet, rebuscando para dar con las claves de un cuento infantil, de esos que sólo cuentan los padres cuando desean asustar a su prole, o quieren sorprenderla, sin sospechar las consecuencias que este tipo de cuentos puede tener sobre la …

La próxima. Cuento.

Las sombras de un atardecer opaco, ceniza, se cierran frente a él mientras encara otra vez la fortaleza donde termina el camino amarillento. Está el vendedor de mates, al que se acerca para preguntarle dónde está y porqué. Cuidador de cuidadores, domador de sueños, ingrávido y eterno morocho bordado de arrugas. El viejo le cuenta …

Deslizate en el fuego. Cuento.

Parecía un decorado. El receptáculo blanco, con forma de molusco, que contenía a su antepasado, con trazos grises en los contornos, podía ser un dibujo en la pared. Pero no, era macizo y real. Dentro de ese hangar, en ese edificio magnánimo, descansaba un ser que había sido necesario para que él lo estuviera observando …

Los edificios. Cuento.

Años encerrado en una habitación de paredes ocres. A mediodía, un rayo de sol entraba por un agujero hasta asentarse en una esquina. Desde el principio, habían llegado personas, toleró a algunas, quiso a otras, venían a entregarle un mensaje, a instruirlo para las pruebas: eran las pruebas, hablaban con él, se hacían tolerar o …

Intento de desaparición

  Un día estaba jugando con su amiga Vanesa, antes que al padre de Guadalupe, la chica que le contaba historias de terror al grupo en las noches de verano en las que se juntaban en la puerta del kiosco, se le venciera el contrato de alquiler, y la familia de Vanesa se mudara a …

A la caza

Es de noche. Una casa grande se eleva tras un jardín. Las habitaciones están sumidas en la oscuridad. Salvo dos: una repleta de personas divididas en pequeños grupos, y otra que tiene un suave resplandor que titila. El living está en penumbras, sólo el árbol de Navidad brilla intermitente en el lado de la habitación …

Los encantados

Monjas Fotografía del autor Adrián Gastón Fares

Le serví el té a la señora con una tarta de manzana espolvoreada con canela. —Nena, estás preciosa hoy ¿Te das cuenta el color de piel que tenés? Fijáte. Sacó un espejo. Mi piel estaba bastante bien, algunos puntos negros nada más. —Necesita anteojos—le contesté. La señora, con una expresión algo más amarga, siguió sonriendo. …

Las cartas negras

Fotografía del autor A. G. F. "Contrapicado"

Sudar no es lindo pero la adrenalina es inspiradora ¡¿A qué no?! Algunos cuentan cinco, otros seis. Los más atrevidos dicen que diez. Los paranoicos buscan coincidencias numéricas y tiran doce como el número de la casa donde escribo esto o el día que ella nació. Ya se sabe que fanáticos nunca faltan. Y menos …

Kong 23. Una propuesta para Von Kong

PH: A. G. F. Estimado Kong, No te puedo creer lo del gorila y el tipo de cara larga. Y Taka con ellos, encima. Tus aventuras no tienen punto en común con las mías. Aunque mis aventuras creativas son gestas con principio, desarrollo y desenlace no tiene sentido que te las cuente si vos andás …

Los Endos. Cuento.

A través de la ventana la nieve cae afuera de Los Galgos, decorado en su interior a tono con la cercanía de la Navidad. Manuel posa su mirada en la mujer que tiene enfrente, de belleza andrógina, alta, flaca, ancha espalda, con unos pechos apenas insinuados y apenas caídos debajo del vestido gris sin corpiño …

Los tendederos. Cuento.

Vamos con Los tendederos. Para este Viernes 13.  Ahora que estoy retocando el guión de Gualicho para el rodaje que se avecina (Shooting Script podríamos llamar a lo que estoy haciendo, aunque ya tenía hecho el guión técnico antes del literario; así es como nacen mis películas) recuerdo la atmósfera de este cuento con resonancias …

La casa de Orlando. Cuento

Fotografía tomada por el autor

Al jubilarse, el solitario albañil Orlando levantó una casa en poco tiempo. Los techos altos, las ventanas anchas, el recibidor chico, la cocina luminosa, el dormitorio cálido, el baño grande. Cuando la terminó llevó una silla de mimbre al recibidor, donde se quedó mirando complacido la calle vacía. Esa misma tarde compró un enano de …

El reloj. Cuento.

La ambulancia estaba estacionada en diagonal. Las puertas traseras, abiertas de par en par, me impedían ver del otro lado. Bajé a la calle. Un enfermero estaba anotando algo en una libreta, tal vez nombre y demás datos personales del paciente que me miraba con los ojos entrecerrados, rizos blancos y barba, las manos superpuestas …

Muertos que gritan

En general, vivo en el hueco de la escalera. Cuando todos se van, cuando las cerraduras crujen, separo las revistas viejas, y las cajas grandes llenas de juguetes míos, y como una rata, salgo y recorro la casa. Pero no soy una rata, las ratas se quedan ahí, en mi caja de zapatos agujereada compartiendo …

La nena de los velorios

  Me atiende un viejo moreno, bajito y con anteojos. ¿Por qué no usa él esas prótesis que me va a vender? Parece simpático. Al costado del mostrador hay unos asientos delante de un espejo que cubre toda la pared. Receta, dice mientras me señala uno de los asientos. Revisa la receta, revuelve unas cajas …

Buenos días, Sr. Presidente

No se lo esperaba.  Martín se restregaba los ojos rojos frente al monitor. Era casi mediodía. La tarde del día anterior había terminado un trabajo para Canadá, hackeó una tienda de ropa virtual y después había estado jugando hasta las cinco de la mañana.  Warcraft, Gods and Devils, un shooter en primera persona que simulaba …

La más buena

  Son muchas las conversaciones que oigo. La mayoría no las escucho porque el volumen de la música está alto y significa un esfuerzo para mí concentrarme en una en particular. En general estoy cruzado de brazos y miro el culo lindo de María al darse vuelta para buscar los vasos y servir la cerveza …

La madrastra

    Sí, patalea mucho, Fran. ¿Marta? Está bien. Bueno, no tan bien. Está en la habitación, meditando hace varios días. Tengo miedo de que se convierta en Leona justo ahora. No aguanta que papá esté internado.  El otro día me dijo que trate de abortarlo.  Está claro que cuando una conciencia llega a la …

El animal sumergido

  Este cuento fue publicado con el nombre: Agua en movimiento.  Creo que el título El animal sumergido, le hace más justicia al cuento. Salpica una gota de ironía. El animal sumergido Cuando la sombra gigante llega, Lucía despega el dedo índice del vidrio y retrocede. Gira la cabeza para ofrecerle a él, cruzado de …