Te espero en el techo

Lo que sigue abajo de esto más largo es la reescritura de un cuento muy pero muy corto. Uno de los primeros que escribí.

Hace mucho tiempo.

Por el momento que estoy pasando, con muchos proyectos, pero también incertidumbre, creo que este cuentito que le sigue, renombrado, Te espero en el techo, viene bien.

Estoy con el trabajo de producir una película y dirigirla.

Gualicho, Walichu, o Walicho.

Pueden opinar sobre qué nombre les parece mejor o qué nombre les gusta más para esta película de esos tres.

No me pidan que les cuente la trama para eso.

Simplemente quiero saber qué les suena mejor.

Les dejo, confiando en que una imagen vale más que mil palabras, para que se inspiren, uno de los afiches que encargué al enorme ilustrador Sebastián Cabrol (es una versión de un color diferente a la elegida y sin el título)

Gualicho Tinta Desaturado Guión y Dirección Adrián Gastón Fares, ilustración de Sebastián Cabrol
Gualicho, uno de los afiches de Producción, Tinta Desaturado Autor, Guión y Dirección, Adrián Gastón Fares. Ilustración: Sebastián Cabrol

He estado desarrollando esta película durante 10 años. Me parece increíble.

Por otro lado, sigo guardando un texto sobre la escritura de guiones audiovisuales que escribí luego de enfrentar a Señor Tiempo (Mr. Time)

Para Mr. Time, escrita luego de Gualicho, tuve que usar primero la modalidad del Scriptment (un texto centrado entre el guión técnico, el literario, y el tratamiento; el scriptment no es tan famoso como su primo el tratamiento, pero ha sido acuñado por James Cameron, quien lo oficializó para la escritura de Avatar) También lo usaba John Hughes.

Y entonces, tiene más sentido que lo haya usado para Mr. Time, ¡ya verán!

A. G. F.

 

Te espero en el techo

Martín estaba con su novia en el patio de comidas del shopping.

De repente se le dio por mirar para arriba y en un rincón de la cúpula vio algo que lo aterró.

Los pelos de la nuca se le erizaron. Le saltó el corazón. Parpadeó. Le pasaron todas las cosas que le pasan a las personas cuando descubren algo que no pueden creer que están descubriendo. Pero esas cosas al minuto no suelen ser verdaderos descubrimientos, era el reflejo de, el viento la había empujado claro, lo que parecía inimaginable era una coincidencia posible qué tontería, mientras que el de Martín sí lo era.

¡Estaba ahí!

Ahí, en el vértice del cielo raso.

El esqueleto de una nena, colgando del piolín de unos globos inflados con gas, esos corazones.

Se dio cuenta que era una niña por el vestido rojo y el pelo rubio de la calavera, las dos trenzas que conservaban toda la gracia.

Agarró a la novia de la mano, la llevó por los pasillos del shooping, y cuando encontró a uno de seguridad, le explicó bien: no podían dejar el cadáver de una nena pudriéndose en lo alto del patio de comidas. También le preguntó si sabía qué había pasado.

El tipo comentó que había sido extraño, pero que la nena se había volado para arriba, alejándose a propósito de los padres, sin soltar el piolín.

Entre el guardia y una chica que atendía una góndola de golosinas le dieron a entender que el error había sido de él, por mirar hacia arriba cuando debería haber estado mirando a su novia o a lo que estuviera comiendo.

Martín tragó saliva y consoló a su novia que lloró un poco, antes de pedir que la llevara a esa tienda, la que le gustaba tanto.

 

por Adrián Gastón Fares

Más información sobre Gualicho y Mr. Time en Prensa Corso Films

 

Mr. Time

Poster-Mister-Time-by-Adrian-Gaston-Fares-New

Bueno, aquí presento Mr. Time. Es otra de las películas que se vienen y que voy a dirigir. Digo que se viene porque ya hay interesados en producirla.

Una vez terminado el guión cinematográfico que escribí, como el de Gualicho, por decisión propia (¿existirá algún productor argentino que encargue una historia?) luego trabajé con Santiago Caruso con el boceto de caracterización de personajes que desarrollé en mis anotadores.

También Sebastián Asato hizo otras ilustraciones (diseño de personajes) que son geniales y que ya se verán.

Para este diseño, diariamente intercambiamos mensajes de audio con Santiago Caruso para llegar a reflejar el universo del largometraje. Mr. Time es otra aventura en el género fantástico como Gualicho (no me quedó otra que traducirla al inglés como Walichu). Pero distinta.

¿Qué puedo decir de una historia que me mueve tanto? Que hable el afiche, que hablen los personajes, que empiece a hablar la historia, que los personajes golpeen las puertas, como hicieron conmigo, para expresar lo que quieren contar.

Más información:

El tagline se le ocurrió a mi hermana (You can´t get away from the hand of), Romina Fares. El diseño gráfico corrió por cuenta de Geiko Paol.

El ilustrador de Gualicho, Sebastián Cabrol, me comentó que no se dedicó al diseño gráfico porque podía estar una vida eligiendo una tipografía. Yo lo mismo.

Primera nota accesoria:

También quería contarles que hay posibilidades de que tanto Mr. Time como Gualicho se conviertan en novelas gráficas además de ser películas. Tal vez esté haciendo ciencia ficción adelantando esta noticia, lo que le va a más a  Kong que a mí. Pero no tanto, digo lo que oí. Aunque no soy bueno oyendo.

Segunda nota accesoria:

Para llegar a hacer cine y a escribir, primero tuve que tener en claro lo que era el cine y lo que era la literatura para mí, y cuando escribo, digamos, trato de que el lenguaje sea lo que demanda ese soporte, ese arte, por más que mi narrativa siempre va a tener una impronta fuerte en lo visual y en los incidentes (Aristóteles lo recomienda en su Poética, qué le vamos a hacer).

El cine lo pienso como cine, es otra cosa, no podría escribir por ejemplo la novela de Gualicho, está pensada para cine. El ritmo, la estructura, las líneas visuales (como las que vio en el guión el único director de arte que lo leyó hasta el momento, el talentoso Sebastián Sabas)

Otra cosa es la novela gráfica.

Mr. Time, en cambio, tal vez sí pueda reescribirla como novela. Me pregunto. ¿Por qué? ¿Me dejé enviciar o algo así?

Y me doy cuenta que tal vez sea porque uno de los temas es el tiempo, pero también es una historia de terror dura, sin dejar de lado el humor, que lo hay y mucho. Y también tiene un universo (en inglés le dicen furnished world, es una frase buena para vender, parece) y un universo da para todo, como habrán notado en el transcurso de sus vidas en este que estamos compartiendo.

Pero bueno, Mr. Time y Gualicho (Walichu) coinciden solamente en el género. Que no tengo prejuicios en declarar: terror, drama, suspenso (thriller)

Nos vemos en el 2018. O antes!

Saludos!

Adrián Gastón Fares