En este cuento todo sobra

Rosmaría Jacinta Gómez apenas se despertó ese día miró a su novio, que seguía medio dormido a su lado y dijo: Soñé que una chica te miraba fijo.Con los ojos bien grandes. Juan Roberto Glande no supo qué decir, aunque el sueño le pareció promisorio. Ya sentados a la mesa del casamiento al que concurrieron …

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El joven pálido. Intervalo

INTERVALO. Los temerarios Delator, informal, invocado de día ¡sueño! bebido de noche ¿o ya en la madrugada? entre los pinos de la casa costera para qué venís a recordarme lo mucho que te quiero encima, me limpiás los ojos y me soplás la cara con tus dedos finos -mi amor, arrumándolo- por favor olvidarlo al …

El joven pálido 4

Las calles pasaban como locas su propia historia ya no le interesaba como para perder el tiempo en construirla elige tu propia aventura, se dijo "Miren todos" enfrento las esquinas respeto los semáforos caminante entrenado Al rato encuentra ¡el camino de baldosas amarillas! "¡seguilo, seguilo!" harina, yemas de huevos y mostaza EN las puertas de …

Historias cruzadas

Expiación, deseo y pecado (Atonement): No leí la novela de McEwan, pero el final de la película me parece un error. Hubiera estado bien si el guionista dejaba sutiles rastros que nos permitieran ir adivinando con cierta seguridad el desenlace. Los rasgos no están o son demasiado sutiles. El plano secuencia demasiado plano secuencia. Ya …

Las Historias del Cine de Godard (Histoire(s) du cinéma)

El cine que fue hecho para pensar. El cine son imágenes que piensan por sí mismas. Manet precursor del cine. Las chicas de Manet. Godard que mediante la sensación causada por las imágenes y las palabras nos hace sentir lo que va adivinando. El cine tiene muchas historias pero las de Godard tienen que ser …

El joven pálido 3

el joven pálido se erizó de sueños y por las calles vagó sorbiendo cemento soleado el que desayunó aires por ahora no le preocupaba mejor era bañarse en las islas personales que se separaban por el cemento en esa mañana corriente mujer era bañarse en las islas personales adónde vamos quién soy por qué eran …

El joven pálido 2

en un páramo de pétalos rosados se erigió el joven pálido y miró el horizonte contó las tumbas y les juró que volvería con la mínima flor y su Diana las pútridas manos surgieron y con el pulgar hacia arriba aceptaron el reto ni michael jackson ni fulci ni romero ni hablar de shyamalan imaginaron …

El joven pálido 1

El joven pálido. I. Qué mejor idea que salir a dar vueltas por el mundo de las lombrices aéreas las que simulan amistad simular es un asco fundacional pateo los huesos de mi gata y afianzado a mi polvo será bastón paseo mi mirada por este patio de tierra plantado de sexos profanados de enamorados …

Asado y asesinos

Ese año detuvimos nuestro recorrido en Miramar, donde compartimos un asado nocturno con unos amigos. El departamento era en un edificio lejos del centro, recortado contra la nada. Nosotros llevamos tapa parrillera y asado americano, era lo único que encontramos en el supermercado y esperábamos que hubiera pan y ensalada, pero no había nada que …

Pareja

Pareja Empezó a laburar de barman a los catorce años, en un barcito que tenía el padre. A los dieciséis conoció a Mariana, una mujer casada que iba a tomar tragos livianos cuando el marido salía con los amigos. Mariana sabía que el marido la engañaba y quería devolvérsela. La primera vez de Juanjo fue …

De caza

De caza. Es de noche. Una casa grande se eleva tras un jardín. Las habitaciones están sumidas en la oscuridad. Salvo dos: una repleta de personas divididas en pequeños grupos, y otra que tiene un suave resplandor que titila. El living está en penumbras, sólo el árbol de Navidad brilla intermitente en el lado de …

Lemuria, o el fin del viaje

Lemuria, o el fin del viaje Avanzamos por la costa de Manakara, donde las elevaciones se abrieron para ofrecernos el océano, que está ahí frente a nosotros, como una exhalación del pasado ya. En el borde de la escollera, a dos pasos del agua, esperamos que el mar se abra también, pero nada ocurre (el …

Stevenson y las imágenes

Stevenson y las imágenes (2001) “This, then, is the plastic part of literature: to embody caracter, thought, or emotion in some act or attitude that shall be striking to the mind’s eye. This is the highest and hardest thing to do in words (…)” En su ensayo A Gossip on Romance (Memories and portraits), Stevenson …

Visceralismo

Cine Funny Games de Michel Haneke y La pianista del mismo director. No había visto mucho de Haneke salvo Cache, y pude comprobar que es un director que no termina de gustarme del todo, es demasiado frío, demasiado calculador. No me disgusta, pero no llega nunca a encandilarme. ¿Vieron que cuando a uno lo encandilan …

Todo termina que es un sueño

Juan estaba sentado en los parlantes y había terminado el trago cuando vio a la chica parada en la mitad de la pista. Tenía puesto un vestido blanco con rombos negros. Creyó haberla visto antes. Él la miró fijo y ella le devolvió la mirada. Había perdido a sus amigos. El boliche tenía varias pistas. …

Hacer llover

Hacer llover “Cómo respuesta a la censura a mi procedimiento, regalo, por intermedio de Crítica, una lluvia a Buenos Aires para el 3 de enero de 1939”. Juan Baigorri Velar. Hace un tiempo se me viene antojando escribir algo sobre el trabajo documental que hicimos a mediados del 98, dos años antes de que terminara …

Nenes

  Gastón estaba con su novia en el patio de comidas del shopping. Miraba a su novia y la apreciaba como algo imposible de encontrar pero encontrado, aire fresco en el momento menos pensado, una chica con una dulzura en la mirada inmerecida para cualquiera, mirarla era alegrase y sentir que él, después de todo, …

Las Hermanas

Mientras cortaba el pasto en el fondo de una casita, cuando vivía y trabajaba en Adrogué, me empecé a acordar de Luciana, la chica que creía en cosas raras. En el fondo de ese chalet casi muerto, un esqueleto de casa con un esqueleto de habitante, que era esa viejita encorvada y con olor a …

XIV. El diario de Cutersi

    Fragmento del diario de Damián Cutersi, telemarketer (conocido entre los mensajeros como El diario de Cutersi) El cuaderno fue encomendado al mensajero Juan Carlos, quien tiempo después explicaría con detalle en un programa de chimentos (Cutersi salió con una actriz muy conocida; la chica era muy parecida a una extra de televisión) cómo, …

XIII. El Chiquito

XIII. El Chiquito El colectivero frena, habla por la ventanilla con otro colectivero, hace pasar a unos tipos que tocan el charango y que a esa hora están muy borrachos. Los tipos suben, dicen unas palabras, se olvidan de tocar, pasan el sombrero a los pocos pasajeros y abandonan el colectivo. Me tocan el hombro. …

XII. Hola o chau

El Sabañon XII. Hola o chau En el castillo de madera Nos perdemos en cadena: Avanzamos de la mano Por un camino trillado Y ante las terribles bellezas Que destrenzan sus cabellos Destrenzamos nuestras manos; “Si te he visto no me acuerdo”, Nos saludamos... Dos nenes cantan al lado del cartel de una película infantil, …

XI. Papelito

El Sabañon XI. Papelito Camino mientras me doy cuenta que el que se asomó por las escaleras pudo ser el Doble, pero ¿qué importa? Menos ahora que tengo que pasar a máquina los garabatos que llevo en el bolsillo y que debo entregar a las dos y media sin falta a Amadeo –en el entierro …

X. Dos Viejitas

El Sabañon X. Dos viejitas El coreógrafo y director de cine Busby Berkeley liberó a la coreografía cinematográfica del punto de vista del espectador teatral, aportando cenitales de efectos surrealistas, generosas a la imaginación del espectador. Desde arriba nos parece descubrir formas en el baile; lo que hay que tener en cuenta es que estas …

IX. ¿Quién alcanzará a Ema?

El Sabañon IX. ¿Quién alcanzará a Ema? William Desmond Taylor había dirigido varios seriales, también actuado en algunos, y fue uno de los más reconocidos personajes del naciente Hollywood. Sus numerosos romances hicieron que le inventaran unos cuantos jamás comprobados. Uno de estos romances, de estos misterios, encadena su muerte, trágicamente real. Hollywood brillaba, estaba …

VIII. Destinos Crueles

El Sabañon VIII. Destinos crueles De los destinos crueles, debo confesar que no me gusta lo que le pasó a muchos escritores, estos tipos que tuvieron que escribir sobre una mujer que jamás alcanzaron. Las mujeres están y nacen para amarlas y no para construirlas a gusto y llorarlas a lo Petrarca –¡qué Sabañón hipócrita …