Suerte al zombi. 17. La fuga de los zombis.

17. La fuga de los zombis. Aquel año hubo tantos asesinatos en el país que los muertos desbordaron las morgues oficiales. La policía improvisó morgues en comisarías. Antiguas oficinas fueron recicladas por desganados forenses. Los cuartos estaban desprovistos de ventilación y refrigeración. Pestilentes y desordenados, estos lugares servían de sala de espera a los difuntos …

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Suerte al zombi. 16. Algo mejor.

16. Algo mejor. Garrafa había entrado en el almacén y ocupaba la mesa de siempre, cerca de la ventana. Desde allí, miraba la calle. Mantenía sus ojos entrecerrados, ya que el reflejo del sol en el cemento le molestaba. El viejo Rulfo se acercó, más lento que nunca, y posó su mirada estéril en el …

Suerte al zombi. 15. Parado en el medio de la calle.

15. PARADO EN EL MEDIO DE LA CALLE Luis se quedó parado en el medio de aquella avenida durante un rato, observando cómo las tres siluetas desaparecían al doblar en una de las esquinas. Luego miró al cielo, que ya estaba anaranjado. Amanecía. Aquella noche había sido simplemente inolvidable. Y allí, en el medio de …

Suerte al zombi. 14. El justiciero.

14. El justiciero. Jorge bajó el peldaño y espió una vez más, asomando su cabeza fuera de la guarida donde estaba con sus amigos, en la entrada del edificio. Les contó a los demás lo que había visto. Los tres salieron corriendo y doblaron en la esquina, para tratar de que Chula y Olga los …

Suerte al zombi. 13. Jorge, Leonardo y Juan versus Olga y Chula.

3. JORGE, LEONARDO Y JUAN  VS.  OLGA Y CHULA.   La pelea había empezado en un boliche. Estaban en ese lugar porque uno de los amigos de Juan tenía una banda llamada Los Misteriosos, que tocaba antes de medianoche. Los Misteriosos ya había dado rienda suelta a su triste melodía y fueron reemplazados por un …

Suerte al zombi. 12. La revolución blanca.

12. LA REVOLUCIÓN BLANCA Luis se detuvo en el portal de un viejo edificio de aquella cuadra, cerca de donde se había encontrado con el daimon, con la treinta y ocho en la mano derecha. Para su sorpresa, los tres jóvenes se escondieron en una de las entradas de los edificios cercanos a la esquina …

Suerte al zombi. 11. La cortó porque no le gustó.

11. LA CORTÓ PORQUE NO LE GUSTÓ.   López clavaba la pala en la tierra y la sacaba, arrancando nudosas raíces. Parecían pertenecer al olivo que crecía al costado de la parcela de tierra, donde estaba enterrando a la prostituta. Garrafa dobló en un sendero del cementerio y caminó hasta el lugar con una pala, …

Suerte al zombi. Capítulo 10. Daimón.

10. DAIMON Luis se encontró con el viejo daimon en una de las cuadras cercanas al boliche. Éste estaba sentado en la vereda de un negocio, reclinado contra la persiana de hierro y tenía dos armas, una en cada mano, apoyadas en el piso, con los cañones apuntando directamente al cielo. Las manos del daimon …

Suerte al zombi. 9. La abuela y los policías.

9. LA ABUELA Y LOS POLICÍAS. La abuela de Luis dormía sentada, con su cabeza apoyada en el bastón. Sonó el timbre. Una. Dos. Tres veces. La abuela se despertó y sus ojos se humedecieron. Se levantó, aferrándose del bastón, y caminó lo más rápido que pudo hasta la puerta. —¿Quién es?—preguntó. —¡La policía, abuela! …

Suerte al zombi. 8. Contra el piso.

8. CONTRA EL PISO Luis levantó la vista de su vientre y vio que los patovicas avanzaban hacia él. Caminó rápido, apartando a los curiosos, y llegó a la mesa donde había dejado su saco. Se sentó en la mesa y empezó a subirse los pantalones. Se metió la camisa dentro de estos, subió el …

Suerte al zombi. 7. Pasame un trago.

7. PASAME UN TRAGO El atardecer dejó paso a la noche en el viejo pueblo. López seguía tirado. Hacía una hora que el viento soplaba fuerte y las motas de polvo que daban contra su cara terminaron por despertarlo. Despegó su sangrienta cara del suelo y se levantó tambaleando. Luego se encaminó hacia “El despacho”. …

Suerte al zombi. 6. El baile del zombi.

6. EL BAILE DEL ZOMBI   Al despertarse, Luis sintió cómo sus huesos le demandaban una acción, su alma, movimiento. Sentía una gran excitación y odio que se transformaron en una sola necesidad; levantarse del aquel piso sucio y golpear la puerta hasta que se saliera de sus goznes para salir triunfante. Arremetió contra la …

Suerte al zombi. 5. ¡¿Decente?!

5. ¡¿DECENTE?!   Un pueblo, un viejo pueblo en una zona campestre. Cerca del pueblo, en la zona este del lugar, hay un viejo cementerio. El campo santo tiene paredes de una piedra amarilla, carcomida por el tiempo. Sus rejas de la valla de entrada están oxidadas y dobladas. Cerca de éstas un hombre está …

Suerte al zombi. 4. La última lágrima.

4. LA ÚLTIMA LÁGRIMA Ya cerca de la medianoche, cuando ya se había cansado de vagar sin destino y como no tenía hambre ni sed, se detuvo y al apoyarse contra una pared llena de carteles en un lugar en construcción, empezó a pensar. Se dio cuenta de que era una necesidad constante de ruido …

Suerte al zombi. 3. Calles céntricas.

3. CALLES CÉNTRICAS Las calles céntricas lo acogieron, deslizándolo entre empujones y golpes por sus veredas repletas de personas en ese rojo atardecer. Luis se abría paso entre las personas caminando rápidamente, como si tuviera que llegar a algún lugar o necesitara concretar algún hecho importante. Caminaba como un héroe de película; con una cara …

Suerte al zombi. 2. Colectivo.

2. COLECTIVO Tuvo que explicarle al colectivero que no tenía plata, se excusó diciendo que le habían robado todo lo que tenía los tipos que lo perseguían. La cara del conductor reflejaba cierto vano esfuerzo de entendimiento. Sin embargo, fue el semblante de Luis el que convenció al chófer de dejar pasar aquel muchacho de …

Suerte al zombi. 1. Los hombres de traje.

1. LOS HOMBRES DE TRAJE Cuando Luis Marte despegó los ojos ese día estaba en un ataúd, en una cochería de Avellaneda. Lo primero que vio fue el techo color celeste del lugar; lo primero que escuchó, el murmullo de un grupo de personas que hablaban a un ritmo sostenido; y lo primero que sintió, …

Credos

Somos todos grandes Monstruos terribles. Monstruos Planetas descolocados Tratando de ponerle sentido Al viento El viento lo tiene Causa y efecto Nuestros cuerpos también Pero nuestras mentes No son humanas Creemos ser humanos Pero es un cuento viejo ese Más vale reconocer Que si uno se atreve a serlo La soledad será eterna Y eso …

Marcado

La claridad entra cuando la mano corre la cortina en ese primer piso de Lanús. Ramas de olivo y brillo del sol. Ninguna figura espectral en el jardín, ningún plato volador en el cielo. Los marcianos prometidos en la Conozca más brillarán por su ausencia con el sol de otoño. El chico suelta la cortina …

Los incómodos, de Elizabeth Aimar.

Después de leerlo un poco en la librería acabo de comprar el libro "Los incómodos", Derechos y Realidades de las personas con discapacidad en la Argentina, de Elizabeth Aimar, que recomiendo. Recién editado, Junio de 2019. Ojalá hubiera más libros sobre la temática en Argentina. Es una de las pocas brújulas que hay al respecto …