Marcado. Relato.

La claridad entra cuando la mano corre la cortina en ese primer piso de Lanús. Ramas de olivo y brillo del sol. Ninguna figura espectral en el jardín, ningún plato volador en el cielo. Los marcianos prometidos en la Conozca más brillarán por su ausencia con el sol de otoño.

El chico suelta la cortina y gira, dando la espalda a la ventana, inmerso en el fulgor de la media tarde. El agujero de la escalera de la ventana. Risas que vienen del piso inferior, donde su madre da clases por la mañana y por la tarde.  Golpeteo intermitente de las teclas del piano.

La soledad es un movimiento mecánico. Uno camina hasta determinado lugar, como Glande hacia el agujero de la escalera, sabiendo que no va a encontrar lo que busca y sin embargo lo hace, ahí es dónde, con el tiempo, se dará cuenta años después, se manifiesta la soledad. Inmediatamente aparece su compañera habitual: la desesperación. La desesperación anida entre escalón y escalón de la soledad. Cuando tambalea la ficción que creamos para nosotros, cuando la esperanza ya no existe dice hola la desesperación. Porque nos damos cuenta que la comunicación entre las personas es casi imposible. Todo este aparato de palabras que deben ser repetidas una y otra vez para que alguna llegue al destinatario y dos cerebros compartan un dibujo parecido. Y entonces quizás…

La esperanza completa el círculo vicioso.

La soledad es mecánica y acumulativa. Al principio se aguanta mejor que con el tiempo, porque como a una novia, recién se la está conociendo.

Y entonces, el chico se acerca al agujero de la escalera para ver si sube alguien o para asegurarse de que nadie aparezca, y después sigue en su mundo, tan liviano entonces pero que pronto va a empezar a pesar más, cuando en la soledad del piso inferior, entre pianos y partituras, le ponga letra a la canción que compuso. La letra se le ocurrió en el colegio, rodeado de chicos.

No se encuentra un lugar

Parece que ya no estoy más

Estar apartado

Quedo marcado.

por Adrián Gastón Fares

Written by Adrián Gaston Fares

ADRIÁN GASTÓN FARES (LANÚS, 1977) ES EGRESADO DE DISEÑO DE IMAGEN Y SONIDO DE LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES. GUIONISTA Y DIRECTOR DEL DOCUMENTAL MUNDO TRIBUTO (CO-DIRECTOR LEO ROSALES) Y DE LOS CORTOMETRAJES MOTORHOME Y ENTRE NOSOTROS. FUE CRÍTICO DE CINE DE LA PIONERA REVISTA VIRTUAL CINEISMO. EN 2003, POR SU NOVELA CORTA EL SABAÑÓN FUE SELECCIONADO PARA UNA CLÍNICA DE NARRATIVA A CARGO DE PABLO DE SANTIS EN EL CENTRO CULTURAL RICARDO ROJAS. SU GUIÓN DE LARGOMETRAJE, LAS ORDENES, FUE SELECCIONADO PARA LABGUIÓN COLOMBIA 2016. SU LARGOMETRAJE DOCUMENTAL MUNDO TRIBUTO (DIRIGIDO CON LEO ROSALES) FUE PREMIADO EN LA INDIA Y SE PROGRAMA EN CANALES DE CULTURA Y ENTRETENIMIENTO. ESCRIBIÓ LAS NOVELAS INTRANSPARENTE Y EL NOMBRE DEL PUEBLO. EN 2017 GUALICHO, EL LARGOMETRAJE QUE GUIONÓ Y VA A DIRIGIR, RESULTÓ GANADOR DEL PREMIO OPERA PRIMA DE FICCIÓN BLOOD WINDOW CINE FANTÁSTICO DEL INSTITUTO DE CINE ARGENTINO. EN ESTE TIEMPO DESARROLLÓ SU NUEVO PROYECTO MR TIME, UNA FUTURA PELICULA CON LA QUE REDOBLA SU APUESTA EN EL CINE DE GÉNERO.

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