Una propuesta para Von Kong

PH: A. G. F. Estimado Kong, No te puedo creer lo del gorila y el tipo de cara larga. Y Taka con ellos, encima. Tus aventuras no tienen punto en común con las mías. Aunque mis aventuras creativas son gestas con principio, desarrollo y desenlace no tiene sentido que te las cuente si vos andás …

Te espero en el techo

Lo que sigue abajo de esto más largo es la reescritura de un cuento muy pero muy corto. Uno de los primeros que escribí. Hace mucho tiempo. Por el momento que estoy pasando, con muchos proyectos, pero también incertidumbre, creo que este cuentito que le sigue, renombrado, Te espero en el techo, viene bien. Estoy …

Los Endos. Cuento.

A través de la ventana la nieve cae afuera de Los Galgos, decorado en su interior a tono con la cercanía de la Navidad. Manuel posa su mirada en la mujer que tiene enfrente, de belleza andrógina, alta, flaca, ancha espalda, con unos pechos apenas insinuados y apenas caídos debajo del vestido gris sin corpiño …

Los tendederos. Cuento.

Vamos con Los tendederos. Para este Viernes 13.  Ahora que estoy retocando el guión de Gualicho para el rodaje que se avecina (Shooting Script podríamos llamar a lo que estoy haciendo, aunque ya tenía hecho el guión técnico antes del literario; así es como nacen mis películas) recuerdo la atmósfera de este cuento con resonancias …

El encierro maravilloso. Joven pálido.

  We are lost in the marvellous prison and theres is no reason.. El joven pálido pensaba en el poco inglés que sabía, el de las canciones... Así que se inventó una. La arboleda y el camino de tierra se hacían más reales, gracias al peso de la mochila. Peso suficiente, inesperado (nunca había pensado …

La casa de Orlando. Cuento

Fotografía tomada por el autor

Al jubilarse, el solitario albañil Orlando levantó una casa en poco tiempo. Los techos altos, las ventanas anchas, el recibidor chico, la cocina luminosa, el dormitorio cálido, el baño grande. Cuando la terminó llevó una silla de mimbre al recibidor, donde se quedó mirando complacido la calle vacía. Esa misma tarde compró un enano de …