Los adultos no piden ayuda.

  Estaba muy pesado en la ciudad. Juan Roberto eligió sentarse en el medio de los últimos asientos del colectivo para que los rayos del sol no le dieran de lleno. Además le gustaba ese lugar. Se sentía guarecido. Tenía veintitantos, iba con un pantalón corto, una remera y llevaba una mochila arriba de los …