El joven pálido 17

El amancebador. Déjame, corazón de las horas perdidas. Lánzate al viento, capataz de las luciérnagas, y aléjate del río de las sensaciones, donde duermen los maestros. Cede la bronca a las esclavas abejas, abandona las grillas horarias, aliviate de la busca de hidras en las zanjas, acaricia las crines de tu caballo aunque no tengas …

El joven pálido 16

Corregirán que nadie avanza por los caminos, pero estos errores son claves: sin ellos nada existe o existe la nada. Entonces diremos que El joven pálido recontra avanza por el camino, como todos: AVANZA, no camina. Avanza como en el juego de la oca, más vale que te corras o te emboca, porque descubrió que …