En este cuento todo sobra

Rosmaría Jacinta Gómez apenas se despertó ese día miró a su novio, que seguía medio dormido a su lado y dijo: Soñé que una chica te miraba fijo.Con los ojos bien grandes. Juan Roberto Glande no supo qué decir, aunque el sueño le pareció promisorio.

Ya sentados a la mesa del casamiento al que concurrieron ese día, Juan Roberto Glande se da cuenta que entre las ocho personas que comparten esa mesa redonda grande se encuentra una chica. No puede dejar de fijarse en ella. Él, que hace poco arrastra una seguridad nueva, que todavía no sabe bien de dónde viene, de repente sabe que ella también lo mira. Compara esa situación con otras en su vida y trata de evitar dejarse llevar por su propia ficción. Se echa la culpa. Renueva sus votos de castidad mental. Piensa en elgénero humano, en viejas desconocidas que descansan en geriátricos, en donde termina todo, y en donde comienza.Otra vez sumido en su ficción. Y encima tomando vino. La música suena fuerte.Las conversaciones, siempre con Rosmaría Jacinta Gómez o con la pareja que ocupa el espacio inmediato, son entrecortadas, triviales, o no tanto. Siguen la lógica de los intervalos de la fiesta.

El momento de las fotos. El fotógrafo se acerca al primer grupo, amigos o familia que comparten el otro lado de la mesa.Glande aprovecha para mirar de lleno a la chica. Ahora le toca a su grupo, el fotógrafo se coloca enfrente, él trata de dar vida a sus ojos. Su grupo concentra la atención de la mirada de ella.

La música evita que los desconocidos crucen palabras. Juan Roberto Glande se siente culpable de dejarse llevar por sus propios instintos. Cada tanto, la gente baila. Por momentos, él también. Hasta que uno de los desconocidos se levanta y le anuncia que se dispone a partir con su pareja y su auto. Debido a que viven lejos y fueron a pie, Rosmaría Jacinta Gómez y Juan Roberto Glande tienen que aprovechar esa oportunidad.

Ya en el auto, Juan Roberto Glande piensa por qué elegimos el habla como primera forma de comunicarnos. Por eso permanece callado.

Adrián Fares

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El joven pálido. Intervalo

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INTERVALO.

Los temerarios

Delator, informal, invocado de día
¡sueño!
bebido de noche
¿o ya en la madrugada?
entre los pinos de la casa costera
para qué venís a recordarme
lo mucho que te quiero
encima, me limpiás los ojos
y me soplás la cara con tus dedos finos
-mi amor,
arrumándolo-
por favor
olvidarlo al despertar
o recordarlo con el tibio sol del desayuno.
(Hace bien)
Nada terrible nos separa
eso es lo terrible
felicidad
derrocharlo todo

otra vez:
la poética de remarcar
¡Qué extraña felicidad!
derrocharlo todo
lo que otros quieren
lo que otros buscan
¡qué cobardes!
¡qué temerarios!

Repetir a partir
de otra vez
x2

Cooonde

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El joven pálido 4

el joven palido 4

Las calles pasaban como locas
su propia historia ya no le interesaba
como para perder el tiempo en construirla
elige tu propia aventura, se dijo
“Miren todos”
enfrento las esquinas
respeto los semáforos
caminante entrenado
Al rato
encuentra ¡el camino de baldosas amarillas!
“¡seguilo, seguilo!”
harina, yemas de huevos y mostaza
EN las puertas de las universades
ahí estuvo parado
mirando cómo se hueveaban
¡me huele a casa!
después se limpió los zapatos

¡”You’re off to see the Wizard”…!

la sátira siempre fue
un género menor

Cooonde

Historias cruzadas

Expiación, deseo y pecado (Atonement):

No leí la novela de McEwan, pero el final de la película me parece un error. Hubiera estado bien si el guionista dejaba sutiles rastros que nos permitieran ir adivinando con cierta seguridad el desenlace. Los rasgos no están o son demasiado sutiles. El plano secuencia demasiado plano secuencia. Ya todos sabemos que algunas historias de amor viven en la imaginación. Qué aporta ese plano final al entendimiento humano sobre las pasiones. ¿Para qué escribió Chéjov? ¿Para qué filmó Bergman? Los temas y su desarrollo deberían abordar de lleno algunos asuntos, jugar alguna pulseada con la realidad y con las personas. Lo demás es entretenimiento para descansar al llegar del trabajo.

Igual que:

La joven vida de Juno (Juno)

La película está llena de estereotipos y tópicos transitados. Al principio rescato las ganas de convertir a la misma Juno en algo más que una adolescente tipo (las ganas de cargar en las espaldas de Juno algo más que su propia historia). Hace un tiempo pensé que el cine estilo hollywood podía seguir siendo interesante con las nuevas comedias. Ahora una comedia como ésta llega al Oscar (lo que podría ser una buena noticia, si no fuera el tipo de película que te pasan en la secundaria) ¡La madre suplente! ¡El esposo! La misma Juno es tan segura en su idiotez que da miedo. Me quedo con la otra -Supercool- donde también actuaba ese flaquito desgarbado y también me quedo con Knocked up) En el cine el humor satírico trabaja para que todo siga siendo como es. Cuando usan bien el humor los yanquis son iconoclastas, crueles, corrosivos, de Mark Twain a Philip Roth, la sátira yanqui es certera y está del lado de los personajes patéticos. En cambio, en el cine y en algunas series, se trata de personajes graciosos, que dicen o hacen (como en los Simpsons) muchas cosas ocurrentes y divertidas (más o menos lo que hacemos cuando estamos con amigos en una casa o en un bar, supongo que un poco gracias a estas películas y a esas series) Cabe aclarar que Jason Reitman es canadiense (hijo de Ivan Reitman, el director de Cazafantasmas) pero estudió y se formó en California.

Para no perder más tiempo con las novedades:

No vi Petróleo Sangriento pero esperemos que no sea una historia de vidas cruzadas porque:

Las historias de vidas cruzadas son redundantes (me pasé como cinco años tratando de encontrar Boogie Nights. Mejor hubiera sido no encontrarla) Desconfío de las historias corales en el cine (evitar Paul Haggis; y recordar la primera parte de Amores perros). Correctas para pasar el cepillo a pelo.

Sí me pareció una buena película Embriagado de amor.

Una suerte afín corren las historias cruzadas en los libros. No me parece interesante Manhattan Transfer y luché bastante con Vértice, de Gustavo Ferreyra. Aunque rescato las mañas de este escritor que hacen que sea más feliz leer esta novela. La mejor novela de Saer tiene que ser una historia coral (Cicatrices), hay dos personajes inolvidables, pero ¿de qué trata esta novela? ¿No pierde fuerza el tema con la multiplicación de protagonistas?

Lo mismo Short cuts de Robert Alman-Carver, también con personajes inolvidables.

Las formas vacías o las formas que se miran en el espejo de las formas son innecesarias. Lo peor de estas historias es que ejercen una intensidad desbocada, estéril. Los ejemplos lejanos. ¿No es mucho mejor El idiota que Los hermanos Karamasov?. Los ejemplos cercanos son más prácticos. Suburbia, dirigida por Richard Linklater y basada en el guión de la obra de Eric Bogosian, es mucho menos intensa que Magnolia y mucho más contundente. De a poco nos revela que en realidad el único protagonista es Jeff (Giovanni Ribisi) Suburbia, entre otras cosas, apunta a la influencia que tiene la ficción en las aspiraciones de las personas (en verdad, tema bastante universal)

También me quedo con Little Children, de Todd Field, aunque de entrada es más la historia de los amantes que del resto de los personajes (ese personaje que se queda mirando el partido en vez de escaparse con su amante: ¿no es la continuación del Jeff de Giovanni Ribisi? Ahora lo tiene todo, pero siempre hay algo que falta, porque desde el principio hubo algo que faltaba). La que también me gustó mucho es Nine Souls -excepción a la regla: es una historia coral algo alejada del realismo, que reanuda el tema del destino de unos presos que logran escapar de una prisión- del japonés Toshiaki Toyoda.

Adrián Fares

Las Historias del Cine de Godard (Histoire(s) du cinéma)

El cine que fue hecho para pensar. El cine son imágenes que piensan por sí mismas. Manet precursor del cine. Las chicas de Manet. Godard que mediante la sensación causada por las imágenes y las palabras nos hace sentir lo que va adivinando. El cine tiene muchas historias pero las de Godard tienen que ser las menos espuria de todas. Terrible cuando explica que Inglaterra nunca tuvo cine. Italia es el país del cine, Rosellini, Antonioni, Fellini, Visconti como antes Virgilio, Dante, Leopardi y Leonardo. No es casual. Francia. La Nueva Ola es sobre las obras, no sobre los autores. Hitchcock es el gran creador de formas del siglo XX.

Los franceses son los grandes profesores del cine. Los italianos y Hitchcock los grandes maestros.

Antes, en los dos primero capítulos (que en realidad son 4, divividos en a y b) Godard nos hace entender que el cine es simple y algo más. No es arte ni técnica, es misterio. ¿Para qué complicar las cosas? ¿Qué es lo que nos hace hombres? Tiempo, muerte. Cine.

Hace dos años fui a la casa de mi tía abuela. Encontramos fotos que guardaba mi tío Francisco, fallecido cuatro años atrás. Fotos amarillentas que le recordaban cómo era el país dónde había nacido, cómo eran las personas y los lugares. Entre esas fotos, había una que me impresionó. Un hombre, de mediana edad, cadavérico, amortajado en una cajón, rodeado de personas. Se la mostré a mi tía abuela. Ella, con rápida gracia, me arrancó la foto de las manos, dijo algo en dialecto, y la fue partiendo en pedacitos. Me la quedé mirando como si estuviera soplando el humo del revolver que había disparado.

El Cine es Muerte Eterna (revolución posible contra la Muerte) pero también Nacimiento Eterno (muerte eterna):

Cuando era chico lo hinchaba a mi papá hasta que volvía a buscar en un viejo armario, desenrollaba una tela blanca, la colgaba, y nos proyectaba, a mi hermana y a mí, fotos de cuando éramos todavía más chicos y de sus pequeños viajes. Con un aparatito, extensión del proyector, especie de linterna, explicaba algunas cuestiones de las fotos. Éste es tal. Aquél otro era el que una vez. Ahí pasó esto o lo otro.

Godard:

Los jóvenes deben elegir un camino, ya es imposible ver todo el cine, tendríamos que pasarnos veinte o treinta años frente a una pantalla.

De alguna forma, nuestros institutos de educación (incluso, la familia) nos llevan a no entender o a entender mal. Primero nos hacen creer que estamos necesitados de todo, después que no necesitamos nada, luego que somos muy pobres y que estamos necesitados de más cosas. La educación que nos lleva a la guerra, a las broncas, al delito, a la estupidez, a las avivadas. Después de ser educados (jardín, primaria, secundaria -tal vez, alguno tenga suerte en la secundaria con algún profesor- incluso universidad) para no entender, para que no entendamos, de que nos den las herramientas pero que las alejen de nuestra Manos (al dejarnos en claro cuántas cosas imposibles hay, cuántas categorías y cuántas jerarquías a las que no solamente hay que apuntar, sino, especialmente, rehuir)

Tal vez por eso Godard tenga tan presente las Manos en sus historias del cine: como elemento para buscar, investigar, pensar, tienen como tarea reinventarnos, dejar que nos reinventen y reinventar a los demás. Ver las historias del cine de Godard es como que te
las vayan desatando. Algunas obras tienen esa práctica virtud.

PD: Frase de Godard-Madame de Stael a Napoleón. La Gloria es el duelo de la felicidad. Godard la aplica a los Oscar y a los premios en general.

Adrián Fares

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